sábado, 14 de mayo de 2016

Solo escribe.

Solo escribe
ya no importa
cuantas veces
¿cuántas veces?
te dijeron que no lo hagas
tal vez ninguna
excepto por vos
sí, te lo dijiste

solo escribe
¿qué mierda importa?
solo hazlo
sin miedo
o aunque te cagues encima
vos hacelo
¿vas a dar explicaciones?
¡hacelo por escrito!

vos mandale, sin miedo
¿qué carajos te importa si no ganas un premio?
¿ME ESTÁS DICIENDO QUE ESCRIBÍS PARA GANAR?
entonces
perdiste la cabeza
y también, las letras.

domingo, 22 de marzo de 2015

#5

Este poema va para los humanos
que se quedaron callados ante el amor
de su vida.
sabiendo que el tiempo cruel que gira alocado
en la pequeña esfera de cristal se deshace
como un trozo de pan en la boca de una paloma

que es mortal el segundo que se anuda en tu garganta
y esas palabras mueren como uno
y la fugaz lengua deja pasar el momento
oxidando el cuerpo y el alma
y en esos años pensarse eterno
aunque la vida no dure más de
ciento cincuenta años,
en la época actual.
Tal vez algún día
convertidos en máquinas
nos sobren los minutos
pero,
no sabemos
si hemos de amar.
aunque el engranaje del corazón
se retuerza mil veces
en las entrañas viscosas
de nosotros, miserables
y las correas que por labios
balbucean nombres...
no nos queda claro
si en esta eternidad
tan descarada
seremos valientes
para anunciar
lo que palpita
en el fondo
de nuestro
cerebro.
y la consecuencia
nos estanque en
el olvido
y su voz
y su cuerpo
y su esencia
nos abandone
y la muerte
nos encuentre
vacíos
convertidos
en viejos
pisapapeles.
y el amor
se halle
en el
principio,
cuando
no había:
.
Leandro Yñiguez 22/02/2015

lunes, 1 de septiembre de 2014

#4

Olas  a la costa
rocas profundas
ojos de sal
lenguas a leguas.

De este infierno
al pequeño cielo

La saliva mortal

páginas negras
cenizas de cal

¿Qué suplicio
nos aguarda?

La muerte
no es un
      final

Trinos desesperados
nos rompen las alas.

euf latrom ol
          .raños

martes, 12 de agosto de 2014

#3

De la vida a la muerte
Hoy tengo veinte años y miro hacia atrás
ayer empiezo a caminar hacia el hoy pero
en ese instante decido volver hacia atras
y comienzo a escribir una o dos lineas y
de repente
estoy hace un año rompiendo una hoja
otro paso y el lápiz se rompe a punto de terminar
le saco punta al lápiz y esa infinita arista
rompe el tiempo y el espacio entonces en la escuela
uno me grita ¡che gordo! y no sabía si el che era
porque soy argentino o porque era gordo
las palabras recorren la circunferencia de mi cuerpo
y ese día se convierte en algún momento de allá por
mis quince años y un loco se mete a mi mente y me dice
'bajá de peso, no seas idiota'  y hace eco y eco
y eco y eco y eco y eco y eco y eco y etcéteras de ecos
hasta que en mi boca aparece el martirio de un día
en el que definitivamente estaba dispuesto a seguir gordo
y otra vez, gordo, y aparte de gordo también casi muerto
tengo diez años y no entiendo nada pero pretendo ahogarlo
ahí va una lágrima y otra y otra y al igual que el eco
un millón de etcéteras de otras hasta que tengo un lustro
y más que lustrado parezco perfilarme en la puerta y no
me acuerdo bien pero también viene conmigo la mueca
desmejillada y el horror de la sangre en un grito y llanto
y otra vez llanto y en ese momento tengo cero años
ningún mes, un minuto y tres segundos y se acaba el llanto
y ya no veo nada y ya no respiro y me descubro muerto
y en esa muerte otra vez vuelvo a tener veinte años
y vuelvo a salir de nuevo por la puerta a caminar.

sábado, 9 de agosto de 2014

#2

El trino de un ave que sueña con el cálido cielo del norte
un abrazo en una esquina que aparenta ser la despedida
otro apretón de manos en el cierre de un viejo negocio
algún libro olvidado en un estante siendo masticado por ratas
ese mismo estante siendo devorado por termitas
las mismas termitas soñando ser el primer ave
la vida con alas que se le escapa a todos los que respiran
esperando por la muerte para saludarla
y la muerte que se niega a salir de la cama
contemplan las mismas cosas de la misma manera;
con ilusión ser lo que no pueden tener.